David
Si, o quizá no, esta vez fue Goliat el que gano la batalla. Callo David héroe nacional, con su honda en la mano, con sus pies descalzos y su grito de guerra, no, no y no. Late hondo y profundo su corazón, aún no muere, palpita con las venas y volcán. Y el frenesí de prosa en borbollones que sostenía sus manos se ha convertido en delicados hilos de letras difusas, que en cuidados paliativos se van recuperando y poco a poco se deja palpar su frente, de nuevo sudorosa por el trabajo que le espera.


…intensa